Hay partidos que se hacen esperar, pero cuya ilusión permanece intacta. El camino del Barakaldo CF en la Copa del Rey tuvo que detenerse antes de empezar, después de que la primera eliminatoria fuera aplazada por el trágico accidente ferroviario ocurrido en Toledo. Una semana después de la fecha inicialmente prevista, los gualdinegros vuelven a poner rumbo a tierras catalanas para medirse al Reus FC Reddis en el Estadi Municipal de Reus. Será este miércoles, a partir de las 20:30 horas, cuando el balón eche a rodar con un objetivo claro: superar la primera eliminatoria y acercarse un poco más al sueño de vivir otra noche copera en Lasesarre.
La Copa tiene algo diferente. Cada partido es una historia nueva y cada eliminatoria, una oportunidad para seguir soñando. En una competición en la que no hay margen para corregir lo que sucede sobre el césped, la concentración, la personalidad y la capacidad para competir adquieren todavía más importancia. Noventa minutos en los que todo puede pasar y en los que el Barakaldo quiere demostrar que está preparado para dar el primer paso.
Enfrente estará un Reus que milita en Segunda RFEF y que buscará hacer valer el factor campo para prolongar su aventura copera. El conjunto catalán ocupa la décima posición de su grupo, con 11 puntos, y llega a la cita después de caer por 2-1 ante el Terrassa. En sus últimos cinco compromisos ligueros ha sumado una victoria, dos empates y dos derrotas. Pese a su último resultado, los de Edu Albacar demostraron en el Estadi Olímpic que son un equipo con capacidad para llevar la iniciativa y generar peligro, por lo que los gualdinegros tendrán que afrontar el encuentro con la máxima atención.
El Barakaldo, por su parte, afronta la cita con la ambición de seguir creciendo y trasladar sus buenas sensaciones a una competición especial. Los de Imanol de la Sota llegan después de empatar sin goles ante el Pontevedra en Lasesarre, un resultado que prolonga su buena dinámica y permite al equipo encadenar tres jornadas consecutivas sin conocer la derrota. Antes, los gualdinegros habían sumado una importante victoria frente al Mirandés y un punto en su visita a la SD Ponferradina.
Ahora, el reto pasa por cambiar el chip y competir en una eliminatoria que no permite segundas oportunidades. El precedente más reciente ante un rival de inferior categoría invita al optimismo: en su anterior participación copera, el Barakaldo superó al Lleida por 1-3 y consiguió avanzar de ronda. Un recuerdo positivo que sirve de referencia, aunque el equipo es consciente de que cada partido tiene sus propias exigencias y de que mañana tendrá que volver a demostrar su capacidad para resolver un encuentro a partido único.
Porque el premio merece el esfuerzo. Superar esta primera eliminatoria significaría acercarse un poco más a ese encuentro de Copa que toda la familia gualdinegra desea disfrutar en Lasesarre. Un objetivo que alimenta la ilusión y que convierte la visita a Reus en una primera parada de especial importancia. Para alcanzarlo, tocará competir con personalidad, mantener la concentración durante los noventa minutos y mostrar la determinación necesaria para seguir adelante.
La espera ha terminado. La Copa vuelve a ponerse en marcha para el Barakaldo y el camino comienza en Reus. Una eliminatoria y un mismo deseo compartido: seguir soñando y traer la Copa de vuelta a Lasesarre.






