El Barakaldo CF afronta este domingo a las 17:00 horas una final en el Estadio Román Suárez Puerta. Los gualdinegros visitan al Real Avilés Industrial en un encuentro con mucho en juego para ambos conjuntos: permanencia para los asturianos y play-off para los de Imanol de la Sota.
El rival: necesidad y urgencia
El conjunto avilesino atraviesa una segunda vuelta muy complicada. Tras finalizar la primera mitad del campeonato en décima posición, a solo cuatro puntos del play-off y un punto por encima del Barakaldo, la dinámica cambió de forma notable.
A falta de dos jornadas, el Real Avilés Industrial es 14.º con 43 puntos, apenas tres por encima del descenso. Los asturianos llegan tras caer 3-1 ante la SD Ponferradina en El Toralín y suman únicamente una victoria en sus últimos cinco compromisos (tres empates y una derrota).
Además, el Román Suárez Puerta no está siendo el fortín de otras temporadas. El Avilés es el segundo peor equipo como local de la categoría, solo por delante del CD Arenteiro, colista y ya descendido. Tan solo cinco victorias en 18 encuentros ante su afición reflejan las dificultades que está encontrando el cuadro asturiano en casa. Con la permanencia en juego, el choque se presenta como una auténtica final para los locales.
El Barakaldo: ilusión y ambición
Los de Imanol de la Sota llegan tras imponerse por 2-0 al Mérida AD en Lasesarre, en un encuentro sólido que reforzó la candidatura gualdinegra a los puestos de privilegio.
El Barakaldo suma 54 puntos, dos menos que el Real Madrid Castilla, que marca actualmente la zona de play-off. Con seis puntos aún en juego, los vizcaínos ya no dependen de sí mismos, pero necesitan hacer su parte si quieren mantener viva la esperanza. En las últimas cinco jornadas, los gualdinegros han logrado dos victorias y un empate, mostrando competitividad en el momento decisivo del campeonato.
El gran debe continúa siendo el rendimiento lejos de Lasesarre: solo dos victorias y ocho empates en 18 desplazamientos. Asturias será, por tanto, un escenario exigente en el que romper esa estadística.
El encuentro enfrenta dos realidades distintas, pero una misma urgencia. El Avilés pelea por no caer a la zona roja; el Barakaldo, por volver a ocupar plaza de play-off. Además, la afición volverá a jugar su papel. Las entradas del sector visitante se agotaron en una mañana, por lo que los de Imanol de la Sota no estarán solos en el Román Suárez Puerta.
Con el objetivo de cotas mayores en el horizonte y la espina de la ida aún presente, el Barakaldo buscará una victoria que le permita seguir soñando. El domingo, en Avilés, hay mucho más que tres puntos en juego.






