Tras dos jornadas consecutivas lejos de casa, el Barakaldo CF regresa a su fortín. Lasesarre volverá a latir este viernes en un duelo exigente ante el filial blanco, el Real Madrid Castilla, en un momento clave de la temporada.
El conjunto gualdinegro afronta la cita tras sumar un punto de mucho mérito en A Malata frente al Racing de Ferrol (0-0), en un encuentro serio, trabajado y de gran esfuerzo colectivo. Un resultado que da continuidad a la buena dinámica del equipo, que encadena ya tres partidos sin conocer la derrota, con dos victorias y un empate. Además, en los últimos cinco compromisos, los de Barakaldo han firmado tres triunfos, un empate y una sola derrota, consolidando su candidatura a pelear por todo en este tramo final.
La clasificación refleja la igualdad máxima. El Barakaldo ocupa actualmente la cuarta posición con 44 puntos, en puestos de playoff, pero con una diferencia mínima respecto a sus perseguidores. Entre ellos, el propio Real Madrid Castilla, octavo clasificado y a tan solo un punto de distancia.
Pero si hay un argumento que sostiene la ambición gualdinegra es Lasesarre. El conjunto de Imanol de la Sota ha convertido su estadio en un auténtico bastión: es el segundo mejor local de la categoría, solo por detrás del Tenerife y con un partido menos. Además, en este 2026 el equipo se muestra intratable ante su gente, con pleno de victorias: cinco de cinco.
Enfrente estará un Real Madrid Castilla que llega tras empatar (2-2) ante el Zamora en el Alfredo Di Stéfano. Los blancos acumulan una victoria, tres empates y una derrota en sus últimos cinco encuentros, mostrando cierta irregularidad en las últimas semanas. Lejos de Valdebebas, su rendimiento baja: es el decimotercer mejor visitante de la liga, con 13 puntos en 14 partidos, tres victorias y siete derrotas, aunque en su última salida dejó una carta de presentación contundente con un 0-4 en Lugo.
El precedente de la primera vuelta añade un punto extra de motivación. Entonces, el Castilla se impuso por 2-1 en un duelo competido. Ahora, en un escenario muy distinto y con Lasesarre como aliado, el Barakaldo quiere cambiar la historia.
Con el apoyo de su afición y la solidez mostrada en casa, los gualdinegros buscarán dar un golpe encima de la mesa: acercarse a la salvación virtual y seguir asentados en la zona noble de la clasificación.
Lasesarre está listo. El Barakaldo también.







