El Barakaldo CF vuelve este domingo a Lasesarre con un objetivo claro: hacer valer el fortín gualdinegro y reencontrarse con la victoria ante un Real Avilés Industrial que llega como uno de los mejores visitantes de la categoría. El encuentro, además, enfrenta a dos equipos separados únicamente por dos puntos en la clasificación, lo que añade un valor extra al duelo.
Los gualdinegros llegan a la cita tras una derrota en Valdebebas en la que el equipo dio la cara, pero regresó de vacío. Antes, en casa, el Barakaldo firmó una actuación convincente ante el Racing de Ferrol (2–1), imponiéndose con autoridad sobre el césped y reafirmando una tendencia que está marcando la temporada: Lasesarre es territorio difícil para cualquiera.
El equipo dirigido por Imanol de la Sota se mantiene invicto como local, siendo el quinto mejor conjunto de la liga en casa y uno de los únicos dos equipos —junto con el Lugo— que no conocen la derrota ante su afición. Un registro que habla del carácter del equipo en su estadio y de la fuerza que transmite la grada. En los últimos cinco partidos, el Barakaldo ha sumado una victoria, dos empates y dos derrotas, pero la sensación en Lasesarre sigue siendo la de un equipo sólido, competitivo y ambicioso.
El Real Avilés Industrial, por su parte, llega tras caer en casa ante el Celta Fortuna (1–2). Acumula dos derrotas consecutivas —incluida la sufrida dos jornadas atrás en Mérida—, aunque mantiene números destacados lejos de su estadio: es el tercer mejor visitante del campeonato, con tres victorias, un empate y tres derrotas. En pretemporada ambos conjuntos se vieron las caras en Lasesarre con triunfo local por 2–0, aunque el conjunto asturiano ha cambiado de entrenador desde entonces.
La historia entre Barakaldo y Avilés es larga, con 35 enfrentamientos oficiales y no oficiales desde aquel primer duelo en 1933. El precedente más reciente en Lasesarre fue el amistoso veraniego, pero a nivel oficial, el Barakaldo no derrota al Avilés como local desde 1960, en Segunda División. Un dato histórico que añade un punto simbólico a la cita de este domingo.
En la clasificación, el Barakaldo llega noveno con 19 puntos, a solo dos de un Avilés que es sexto y ocupa la antesala del play-off. Una victoria permitiría a los gualdinegros superar al conjunto asturiano, engancharse de lleno a la zona alta y reforzar la confianza en casa.
Este domingo, Lasesarre volverá a ser clave. Su energía, su empuje y su identidad han sostenido al equipo toda la temporada. Con el apoyo de la afición y la solidez mostrada en casa, el Barakaldo buscará prolongar su invicto como local y dar un golpe encima de la mesa ante un rival directo.
Todo preparado para otro gran partido en nuestro fortín. Domingo, 18:15. Lasesarre.






