El Barakaldo regresa este sábado a Lasesarre con el objetivo de reencontrarse con la victoria ante la AD Mérida, en un duelo clave en la recta final del campeonato.
Los de Imanol de la Sota llegan al encuentro tras la derrota frente al líder y ya campeón de la categoría, el CD Tenerife. Un partido en el que los gualdinegros compitieron y plantaron cara, pero que terminó decidiéndose por la pegada y la calidad del conjunto local.
La dinámica reciente no ha sido la más favorable para el Barakaldo, que en las últimas cinco jornadas solo ha sumado una victoria y un empate. El triunfo llegó con autoridad en Lasesarre, 3-0 frente al Lugo, en un encuentro que reafirmó su condición de mejor local de la categoría —con un partido menos—. Los números en casa avalan esa fortaleza: solo dos derrotas en 17 partidos ante su afición, 37 puntos sumados de 51 posibles, lo que les sitúa como el equipo más sólido como local.
En la clasificación, los gualdinegros son séptimos con 51 puntos, a tan solo tres de los puestos de play off, que marca el Pontevedra. La pelea está abierta y cada jornada adquiere un valor decisivo.
Por su parte, la AD Mérida afronta el choque tras encadenar dos derrotas consecutivas: 2-0 ante el Arenas en Fadura y 0-2 frente al Lugo en el Estadio Romano. El conjunto extremeño solo ha logrado una victoria y un empate en las últimas cinco jornadas, lo que ha complicado su posición en la tabla.
Décimos con 48 puntos, a seis del play off, los emeritenses afrontan las tres últimas jornadas con nueve puntos en juego y la necesidad de sumar para mantenerse en la pelea. El duelo en Lasesarre se presenta como una de sus últimas oportunidades para engancharse definitivamente a la lucha por los puestos de promoción.
Lejos de casa, además, los números no invitan al optimismo: el Mérida es el decimosexto mejor visitante de la liga, con solo tres victorias en 17 desplazamientos.
El sábado, Lasesarre dictará sentencia en un duelo con mucho en juego para ambos conjuntos.






